Un gobierno que busca respuestas más allá de su equipo, es un gobierno que exhibe su manifiesta incompetencia. Por ello, poca diligencia y poca credibilidad se le puede dar a un gobierno que tira la piedra y esconde la mano.

El máximo exponente de los voceros puede que sea Alfredo Boix. Ladra, vocifera, e incluso a veces intenta ser gracioso (hago constar que se esfuerza, pero no sé si puede lograrlo). Hace halago de su demagogia y hace muestras de su oratoria desacompasada en plenos y ruedas de prensa.

Es capaz de a la pregunta del Vicesecretario General de Comunicación y Portavocía del PP Gandia, Víctor Soler: ¿que medidas emprenderá el gobierno de Orengo ante la nueva subida del paro en marzo? responder, que Víctor Soler no está legitimado para hablar de parados, entrando en lo personal.

Y cuando a Alfredo no le apetece contestar, llama a que contesten por él a alguno sus jóvenes recaderos. Y es que uno puede ser imberbe por su naturaleza joven, obviamente; aunque debo decir que mayor preocupación me figura, no aquel imberbe que actúa a imagen y semejanza de Alfredo, su mentor político; sino aquel que entradito en años como Alfredo vilipendia soeces propias de un imberbe político.

No obstante siento cierta preocupación por el hecho de que en ocasiones consiga un relativo éxito mediático.

Los medios de comunicación son quienes seleccionan lo que es noticia y lo que no. Responsabilidad notable tienen por tanto al ofrecer ese derecho a la información del que todos gozamos; ahora bien la jurisprudencia española, así como la doctrina mayoritaria nos hacen saber que la libertad de información encuentra sus límites frente al derecho de la intimidad, honor y propia imagen; en la veracidad de los hechos, (que incluye la diligencia, reportaje neutral, información neutral y la necesidad del relato) así como del interés público de la noticia (si es personaje público o famoso).

No entiendo por tanto que a la pregunta de que iniciativas pueda tener el gobierno de Orengo para atajar la sangría de parados en Gandia, se le dé cobertura a una contestación que desacreditaba a Víctor Soler por razón de su cargo y remuneración. Y ojo no busco matar al mensajero pero es difícil ya digo argumentar la necesidad, así como la diligencia e información neutral; en tanto y cuanto la labor de la oposición es la de controlar al gobierno de la localidad y la de éste último atender debidamente y no buscar el ataque personal y desproporcionado.

Debiéramos por tanto hacer un ejercicio de reflexión sobre la validez que le podamos otorgar al ataque personal frente a aquellos que desde el respeto practicamos y ejercemos noblemente la tarea del servicio público. Y también deben ser objeto del ejercicio de reflexión aquellos que puedan dar cobertura a lo que moralmente es reprochable, como un ataque personal, y en última instancia la sociedad que en definitiva y al unísono son quienes deben decir no a la manera de practicar política que tienen los socialistas.

Y es que en honor a la verdad, puedo asegurarles que solo desde la responsabilidad y el respeto se puede hacer política. Somos nosotros los gandienses quienes podemos fijar los límites. Estoy satisfecho con la sociedad gandiense, pues la repulsa a la contestación de Alfredo Boix, no hace sino demostrar su condición de imberbe político. Quizás en otras tierras con más tradición democrática, dicho concejal hubiera procedido a dejar su acta de concejal. Esperemos que su dignidad le permita dar el paso.


Alberto Moratal Sanz

Secretario General de las Nuevas Generaciones del Partido Popular de Gandia

PUBLICADO EN EL 7 1/2 NOTICIAS EL VIERNES 23 DE ABRIL DE 2010