Son tiempos cuanto menos difíciles. Las expectativas de futuro se recrudecen día a día, cuando uno intenta alzar la mirada para observar que es lo que nos depara.

El pueblo español, ejemplo notable de país honrado y trabajador ha sabido fruto de su esfuerzo y de su autoconfianza emprender viajes de los cuales aún estamos orgullosos.

Quizás las vagas promesas de un mundo donde los derechos abundaban y las obligaciones eran nulas, han propiciado una situación que ahora nos adolece. No sé hasta que punto la responsabilidad de lo acaecido, lo es de los propios gobernantes o de aquellos que pudieran confiar en estos últimos. La corresponsabilidad parece pues algo a todas luces asumible.

La resignación, la constante alusión a la resignación como premisa frecuentada por los socialistas, no debe motivar más que irreverencia en aquellos que como jóvenes tenemos expectativas en un mundo que debe ser mejor.

5.000.000 millones de sueños y la escalofriante cifra de que uno de cada dos jóvenes desea trabajar y no puede, no debe frenar el espíritu revulsivo innato que los jóvenes tenemos adosado.

Los jóvenes del presente, somos la solución del mañana y no debe ser cierto aquello que los socialistas han esgrimido como “generación nini” o “generación perdida”.

Una horneada de jóvenes con estudios superiores abarrota las posibilidades de una España que fuerza del trabajo del intelecto puede acometer nuevas e interesantes metas que hagan resurgir a un país ahora adormecido.

Para ello debemos tomar parte activa en la política, tanto local, como nacional; para hacernos oír y representar cuantas propuestas de futuro logren mejorar la situación dramática de nuestra Nación.



Un voto, supone la emisión de la opinión con respecto a la fórmula de gestionar tanto nuestro presente, como nuestro futuro.

El Partido Popular se ha presentado con una batería de propuestas centradas en los jóvenes. No debemos olvidar que los jóvenes se han convertido en el principal granero de votos emitidos hacia esta formación.

Quizás la más reseñable sea la de adoptar políticas activas de generación de empleo tales como el incentivo fiscal por contratación indefinida de jóvenes.

Es bien sabido por los jóvenes, que si hay empleo podemos garantizar la sanidad y la educación, algo que en el sentir de los jóvenes debe estar presente.

La voluntad de reformas, cambios e incluso me atrevería a decir revoluciones sociales, es algo que debemos exigir los jóvenes. Votar al Partido Popular supondrá por tanto la puerta de acceso a unas políticas orientadas a generar empleo, reducir la cuantiosa deuda nacional y garantizar las políticas sociales.

No será fácil. Nadie lo dijo. Tendremos que asumir que los dispendios propios de un Gobierno vendido al populismo deben acabar, para imperar de nuevo el raciocinio entre la clase política española.

Es por ello que pido un voto de confía ante la opción que representa mejor que nadie los intereses de los jóvenes. Un Partido Popular joven. Una fuerza irreverente que predica cambio con el ejemplo.

Ha llegado la hora de ponerse en pie, mirar al futuro, votar al cambio, votar al Partido Popular y concentrar esfuerzos en una etapa que se aventura difícil, pero necesaria y esperanzadora para todos nosotros, para todos los jóvenes.

Alberto Moratal Sanz
Secretario General de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Gandia

PUBLICADO EN EL LEVANTE-EMV EDICIÓN LA SAFOR EL JUEVES 17 DE NOVIEMBRE DE 2011

1 comentarios:

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